15/04/2010
Después de las vacaciones de semana santa, ya estamos inmersos en la primavera.
La primavera, es ese tiempo neutral entre el frio del invierno y los rigores de la canícula veraniega.
Asimismo, empiezan a brotar las plantas, flores, etc. la naturaleza, se viste de sus mejore galas para formar un paisaje único.
Todo en la primavera, es nuevo, es exultante, maravilloso, en fin.
En este tiempo, se suelen celebrar bodas y comuniones religiosas; su por qué, es bien sencillo: antiguamente, se esperaba al solsticio de verano para recoger cosechas y por tanto era el tiempo de las vacas gordas. Era cuando se recogían las cosechas, cuando los frutos de la tierra empezaban a estar maduros y por tanto susceptibles de su venta o trueque, es decir era el tiempo justo en el que se disponía de dinero para renovar vestuario o arreglar desperfectos de las casas, ya que el tiempo acompañaba.
Hoy en día, se aprovecha esta estación a efectos de marketing para, aprovechando que el cerebro está más irrigado, y la astenia invernal ha dado paso a un flujo sanguineo mas fluído y por tanto el psico está en fase de plenitud, se aprovecha, digo, para influenciar en los humanos su pasión por pertenecer o por poseer.
Sabidos son los anuncios de grandes almacenes programando la semana fantástica, o las oportunidades únicas e primavera de tal o cual cadena; sin olvidar los viajes de crucero o exóticos que si contratas ahora, disfrutarás antes que nadie ya que lo tienes garantizado y además pagas en un año.
Las ofertas están al orden del dia. Ahora toca el “dia de la madre” dia en que todos nos estiramos a pesar de que la semana santa nos ha dejado en las últimas Pero claro quién es el guapo que deja a la madre de familia (que por cierto en estos dias de “reposo” se ha hecho un hartón de limpiar la caravana o el apartamento) mientras nosotros estábamos con la cervecita y el periódico o en los brazos de Morfeo (que para eso curramos todo el año)
Luego, vienen las comuniones. Todos tenemos un familiar o amigo cuyo hijo/a celebra su primera Comunión.
Lo malo que las de los amigos, normalmente se convierten en “compromiso” es decir aquellas que tienes que “quedar bien”. Eso se traduce en vestuario nuevo, sobre todo para ella, zapatos y alguna prenda nueva para ellos. Nosotros, según recomendación de nuestras esposas, siempre podemos utilizar aquel traje de una anterior ceremonia que bien planchado, queda impecable.
Total, que entre depilaciones, peluqueria, zapatos, tintorería y unos trapitos para “arreglarme un poquito”, se nos ha ido el presupuesto mensual y del otro mes.
Si hacemos cuentas, desde enero, no hemos levantado cabeza; primero la cuesta de enero con las rémulas de las navidades, en febrero, los niños tienen que ir a esquiar con el instituto y claro hay que estar a la altura (mono, guantes, esquies o tabla, etc) además del viaje y un fondillo extra para regalitos y poder alternar con sus amigos.
En marzo o abril, la semana santa; Apartamento, camping o simplemente pueblo (esta es la opción mas barata) pero aun asi hay que llevar unos dineros extras para tomarse unas cervezas, cenar algun día fuera de casa y lógicamente por un dia que salimos…
Nos hemos plantado en junio y ya pensamos en hacer un rinconcito para las vacaciones de verano. Eso si no tenemos una boda, que entonces rompe todos los esquemas matemáticos y económicos de cualquier familia.
En definitiva, que nos pasamos casi todo el año recogiendo un poquito de dinero y recuperándonos del exceso de presupuesto previsto.
Nota.- Para no agobiar al lector, otro día después del verano volveremos a incidir en la economía doméstica de los últimos meses de año.
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