LA LENGUA
 

24/01/2011

         He visto y oido en televisión un debate en la Cámara Alta en el que el señor Montilla, expresaba sus pensamientos políticos centrados fundamentalmente en el famoso Estatut, en lengua catalana.

       Asimismo otros políticos aprovecharon la ocasión de exponer sus discursos en el mencionado idioma e incluso en mallorquín.

       No estoy en contra de la lengua, de las lenguas en general ni de ninguna en particular. Concretamente a lo que me atañe por residir en Cataluña, es el catalán.

         Pienso que la cultura catalana posee un bagaje excepcional y muy superior a otros de otras regiones, por supuesto, respetando y admirando la idiosincrasia particular de cada región y cada lengua así como la cultura de todos los pueblos, afortunadamente diferente y plural de España.

         Pero la lengua (y expreso palabras del Sr. Montilla) “... no debe de ser motivo de enfrentamiento ni de debates políticos...”

         La lengua, es la expresión natural de un pueblo que refleja en ella el sentir, su forma de ser, sus más íntimas relaciones con la tierra madre.

         La lengua, no debe dividir, no debe enfrentar, no debe separar, al contrario: debe sumar, unir pueblos y regiones en el contexto nacional de la diversidad de España.

         En una contestación de la Sra Alicia Camacho al Sr.Montilla, le dijo que le iba a hablar en castellano (después de haberse expresado durante todo su discurso en catalán) ya que era la lengua conocida por todos los presentes y entre otras cosas manifestó que Cataluña, es España.

         Ese concepto, es indiscutible. Lo conocemos y lo sabemos todos y así se refleja en nuestra Carta Magna.

         En el momento que empecemos a formar particularismos, como decía Ortega, España, se irá a la deriva. Irá a menos, (como predijo un político olvidado de la época) con motivo de los separatismos locales. A los cuales llegaremos, desgraciadamente como sigamos mermando y particularizando los pueblos de esta piel de toro.

         Seamos conscientes de la realidad nacional, tenemos muchos problemas que solucionar y a los que se ha elegido para representarnos, marean la perdiz con temas que no solucionan la vida diaria de los españoles. (léase embajadas regionales, inversiones millonarias en traducciones simultáneas en el Senado, Estatut, cambio de miembros del T.S., Donaciones a otros paises e incluso a organizaciones gais del tercer mundo... etc)

         Todo ello, frente a problemas reales de cada día, que importan y preocupan al ciudadano de a pie: paro, crisis, hambre en la mayoría de ciudades grandes, terrorismo, inseguridad en las calles, mal uso de los recursos naturales, inversiones públicas....

         No sigo por que la lista se haría interminable.

         Vistos los resultados, los políticos que dicen que nos representan y que por ello cobran tanto como el presupuesto anual de cualquier entidad de ayuda a la mendicidad y el hambre, no sirven. No solucionan los problemas.

         Está bien visto y aceptado que cuando nuestro equipo, u otro no funciona o baja a una categoría inferior, se sustituye al entrenador y punto.

         ¿Alguien ha propuesto que se cambien a algunos políticos por su nefasta labor?

         (me refiero, claro está a los de su “propio equipo”, los otros ya están de acuerdo)

         ¿No nos damos cuenta que nos han llevado al país de primera a tercera división?

         Cambiemos al entrenador

         Asimismo, vemos que las empresas reclutan personal con un buen currículo para dirección o gestión. No ponen al frente de sus consejos de administración a gente sin titulación, sin experiencia, sólo porque han sido leales a la propiedad (menos en las públicas que se colocan a los amiguetes).

         ¿Se realiza ese reclutamiento en el gobierno?

         Alos ejemplos me remito. Y que cada uno saque sus propias conclusiones.

                                      Ricardo Torrebadella

 


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