POLITICA DEL PARCHE
 

Desde la madrugada de ayer, la velocidad máxima permitida para circular por carreteras ha pasado  a ser de 110 km/h. Esta es la medida más destacada del plan de ahorro de energía aprobado por el Gobierno en el pasado Consejo de Ministros. La cuestión es saber si tendrá efectividad o ser´ña una chapuza más del Ejecutivo de Rodríguez Zapatero El Presidente del Gobiuerno ha vuelto a conseguir que nadie entienda no apoye estas iniciativas que se asemejan a un puñado de ocurrencias improvisadas. Evidentemente preocupa la escalada de precios del petróleo,  y esto debe obligar a tomar decisiones a medio plazo, pero el carburante que estamos consumiendo ahora se ha pagado hace meses y a un precio muy inferior al actual.

Parece indudable que conducir a velocidad más reducida ahorra gasolina pero este menor gasto no es especialmente significativo. El RACC ha demostrado con pelos y señales que sólo se conseguirá una reducción del 2% , incluso el piloto Fernando Alonso se atrevió a cuestionar la reducción de velocidad, alegando que el conductor podría dormirse  en la carretera.

Se precisan reformas y pactos de mucho mayor alcance, en los que deben abordarse desde la energía nuclear a la alegría con la que se ha tomado la inversión de energía alternativas que, por el momento,  implican poca eficacia y un gasto desorbitado. Da la impresión de que el Gobierno, incapaz de abordar otras medidas de mayor envergadura en medio de la agonía política que sufre, pretende disimular aplicando parches.

                                                         D. Tarragona 

 


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